EL EXISTENCIALISMO DE LA MUJER ... La existencia precede a la escencia ...
La existencia precede a la escencia- Jean Paul Sartre
L'a age de la discretion monologue La femme rompue- Simone Beavoir
He abierto la ventana. París olía a asfalto y a tormenta, abrumado por el pesado calor del verano.
Tenía 12 años cuando un muchacho me dijo, "Eres muy coqueta", le pregunte por que y me contestó "Siempre estás sonriendo".
No alcanzaba a entender la dimensión de esas palabras y como las recordaría el resto de mi vida. Para iniciar esta tarea cambiaré mi nombre, sólos mis más cernanos amigos sabrán realmente a la persona a quién le sucedieron los hechos que contaré a lo largo de este libro. Me llamaré Camila, desde niña quise llamarme así; y entonces estas son las historias de Camila y no las mías.
Siempre que escribo me lleno de prejuicios y pienso en todas las personas que ya habrán escrito lo mismo que yo. Sin embargo esta no es una obra autobiográfica propiamente, son historias de amor, sexo y dolor contadas en primera persona.
domingo, 25 de septiembre de 2016
Después de muchos meses de no
vernos, nos reencontramos en medio de risas, escuchando las canciones que
evocaban recuerdos de otras épocas y bebiendo el vino que tenía una historia de
un árbol sagrado. Este ambiente en confianza permitió narrar las experiencias
de los últimos meses y, adicionalmente, conversar sobre diversos temas
relacionados con la existencia de la mujer en la actualidad… recordé la
siguiente frase de Borges: “Se ha dicho que todos los hombres nacen
aristotélicos o platónicos. Ello equivale a declarar que no hay debate de
carácter abstracto que no sea un momento de la polémica de Aristóteles y
Platón; a través de los siglos y latitudes, cambian los nombres, los dialectos,
las caras, pero no los eternos antagonistas”, al imaginar a mujeres de otras
épocas conversando en cafés con sus amigos sobre la libertad individual, sobre
su rol en la sociedad y los obstáculos que encontraban a diario al querer
expresar sus ideas o al pretender ser. Mencionamos
el hecho de que nos encontramos en pleno siglo XXI, donde las mujeres asumen diferentes
roles como empresarias o en cargos políticos en diferentes lugares del mundo,
donde aprobaron este año el matrimonio igualitario en nuestro país, pero donde
también persiste el maltrato hacía la mujer en nuestras familias o simplemente
lo vemos a diario, muy de cerca o lo tenemos que enfrentar… esa noche pensé en
Simone de Beauvoir, en Sartre, en Camus, e imaginé como serían sus
conversaciones sobre el existencialismo como una forma de filosofía para transformar
la vida de las personas, casi que me sentí como en el Café de Floré porque esa
experiencia de compartir pensamientos y anécdotas con estas mujeres que tanto admiro,
se convirtió en una serie de sensaciones reveladoras y de las cuales surge la
necesidad de desarrollar muchas ideas y permitir con esto que nuestra esencia
fluya libremente.
Empiezo buscando un gift para agregar a esta entrada sobre la mujer y encuentro en su mayor parte mujeres semidesnudas y provocadoras, mujeres hermosas que seguramente son mas apreciadas por sus tetas y su culo que por lo que simplemente son.
La vieja frase "Todo entra por los ojos", aunque cierta en su mayor parte, ha sido tomada en estos tiempos hacia lo meramente sexual, ¿Es la mujer el simbolo del sexo?, solo veo anuncios, televisión y pornografía resaltando la mujer, pienso que estamos en un mundo donde la mujer domina muchos aspectos más por sus cuerpos que por su inteligencia.
Juzgadas permanentemente por casi todo, si somos jovenes o viejas, si somos madres o no, que por que te casaste tan temprano o por que no te has casado, criticadas por que decidieron quedarse en el hogar o por las que decidimos trabajar y promover unicamente nuestra vida profesional. Existe alguna manera en que no seamos criticadas y juzgadas por nuestras decisiones, siempre en el ojo del huracán. Respeto profundamente a la mujer que es capaz de decidir por si misma, que aunque la han llamado rebelde hizo lo que consideró para sí, y lo que pensó mejor para su vida y que sea lo que sea que haya hecho fué consistente y lucho por sus ideales.
Que hay de esas mujeres que no consiguieron romper sus ataduras internas y se quedaron conformadas con lo que la vida les trajo, siempre me he preguntado sobre las mujeres que exhiben su cuerpo internet, de niñas ese siempre fué su sueño, lograr likes solo por estar buenas o querían un significado para sus vidas, por que no nos digamos mentiras entre más te exhibas en internet en cuanta red social existe, muestra una clara carencia de autoaprobación que hace necesario que otros "desconocidos" las aprueben.
He sido muy afortunada por la crianza que recibí de mis padres y aunque me rebele muchas veces a su control esas enseñanzas quedaron en mi para siempre, enseñanzas que sembraron en mi un criterio e ideas propias, hambre de experiencias y conocimiento, fortaleza y sensibilidad... ¿donde quedan esas mujeres que no tuvieron esa fortuna?, pienso que se conviertieron en borregos de sus padres o peor aún sus maridos. La mujer que deja su marido aún con el dolor de quedarse sola, por un futuro mejor es la mujer que se amo más asi misma y no dejo que los prejuicios la atraparan en una relación sin sentido.
Hoy es un día apasible y tranquilo, siento la fresca brisa que entra por mi ventana acompañado de los maullidos de mi gato merlin, mi madre viendose en el espejo determinando cuando ha podido adelgazar con su ultima dieta encontrada en intenet mientras analiza los cambios que tuvo su cuerpo despues de los embarazos. Respeto mucho a mi madre todo el dolor que ha tenido que vivir la han hecho ser como es, aunque considero que le falto aún mas valentia, la amo no solo por ser mi madre, si no por su dedicación con sus hijos.
Como muchas historias de la vida, siempre hay algo profundo que las define y esta es una de esas, más no un cliché.
Los encuentros con mis amigas de años siempre han sido excelentes, contarnos todo lo que ha pasado en nuestras vidas del tiempo en el que no nos hemos visto, tomar unas copas y reflexionar sobre la existencia de cada una frente a la vida. Particularmente nuestro ultimo encuentro fué un suceso revelador que nos llevo a una especie de sanación interna, un poder interno salió en palabras y lagrimas que nos unieron en una solo idea... Atrapar al pez dorado... o al menos así lo llamó Lulú.
Las mujeres que hemos sido llamadas por miles de años el sexo débil, nos hemos levantado para vivir la vida como la hemos querido, pero notamos que aún despues de tantos años de la liberación femenina seguimos siendo criadas en los mismos estereotipos machistas que predominan en nuestra sociedad, aunque esto realmente no es nada nuevo. Muchas mujeres han escrito infinidad de letras acerca de nuestro género intentando revelarnos contra un yugo machista al que creemos nos ocasiona multiples barreras en nuestro desarrollo como mujer, pero me pregunto donde queda nustro "poder interno", ese poder que nos permite hacer las maravillosas cosas que hemos hecho por cientos de años, resaltandonos en la literatura, las artes, las ciencias entre otras. No se trata de como hemos sido criadas, si no del nivel de conciencia que tenemos sobre ese "poder interno".
Amigas mías quiero compartir este espacio para liberemos esos pensamientos brillantes que tenemos dia a dia, momento a momento.
No existe lazo ya; todo está roto; plúgole al cielo así; ¡Bendito sea! Amargo cáliz con placer agoto: mi alma reposa al fin: nada desea. Te amé, no te amo ya: piénsolo al menos: ¡Nunca si fuere error la verdad mire! ¡Que tantos años de amargura llenos trague el olvido, el corazón respire! Lo has destrozado sin piedad: mi orgullo una vez y otra vez pisaste insano; mas nunca el labio exhalará un murmullo para acusar tu proceder tirano. De grandes faltas vengador terrible dócil llenaste tu misión, ¿lo ignoras? No era tuyo el poder que irresistible postró ante tí mis fuerzas vencedoras. Quísolo Dios y fue: gloria a su nombre; Todo se terminó: recobro aliento; ¡Ángel de las venganzas! Ya eres hombre. Ni amor ni miedo al contemplarte siento. Cayó tu cetro, se embotó tu espada… Mas ¡ay! ¡Cuan triste libertad respiro! Hice un mundo de ti que hoy se anonada, Y en honda y vasta soledad me miro. ¡Vive dichoso tú! Si en algún día ves este adiós que te dirijo eterno, sabe que aun tienes en el alma mía generoso perdón, cariño tierno. Gertrudis Gómez de Avellaneda
Con cierta frecuencia te recuerdo y esta es mayor a la
frecuencia con la que te recordaba cuando estaba en París. Es extraño pensar
como la vida da giros inesperados y siento ahora como la cuenta regresiva
empieza a agotarse para encontrarme nuevamente contigo. Sé que ese día llegará
pero realmente no sé cómo reaccionaré, las calles me traen tu recuerdo, un
aroma, una melodía y es como si pudiera viajar en el tiempo a aquella época que
no sale de mi memoria, la intensidad de aquellos momentos que cercenaron mi
corazón para siempre e inhibieron mi sentir no sé hasta cuando… He imaginado el
momento de volverte a ver por años, suponiendo miles de cosas, no sé si podre
mirarte a los ojos otra vez, no sé si podre volverte a hablar no sé si lo
soportaría, se que debo enfrentar ese momento cuando llegue, pero su cercanía
hace que mis heridas se resientan… se que jamás le olvidaré, hizo parte de mi
vida y consiguió que me hiciera amiga del dolor… Hay heridas que nunca cierran, y él, más que amor u odio es una herida que jamás curó, porque aparentemente he
logrado superarlo, pero si lo recuerdo le herida duele y a veces duele tanto
que las lagrimas intentan salir.
Justo este paisaje me hace recordar la noche en que me
encontré contigo en el centro comercial, ya no recuerdo como me saludaste
ni que hicimos luego, sólo fragmentos de cosas… se que fuimos a tu casa, pero
no sé por qué me quedé, pero sí recuerdo el cigarrillo que fumaba, el árbol
desde la ventana que movía sus hojas, la brisa en mi rostro y verte con tristeza,
con profunda tristeza porque yo ya te amaba. Estas son cosas que solo existen en mi
memoria, cuadros de momentos que no volverán, almacenados en un lugar casi
intocables… imperceptibles en mi vivir. Mi amor solía ser tan genuino aunque
oculto para ti por mucho tiempo, mi amor era, ya no es, y no será… mi amor por
ti era incalculable, completamente incondicional e irremediablemente amor,
ahora solo queda el recuerdo de ello, el recuerdo de lo que yo te amé.
Sentía que te amaba incansablemente, que te amaba con dolor
profundo, con pasión ardiente, en darte mi vida a cambio de nada; porque me
entregué a cambio de absolutamente nada…
de dolor… y recuerdo esa noche en
la que la melodía decía “para decidir si sigo poniendo esta sangre en tierra…..
solo me hace falta que estés aquí con tus ojos claros…” y tener la ilusión
–loca- de que realmente pensaras en mí, pero en cambio estabas pensando en
ella. Siempre pensé ¿Qué puedo perder?...
perdí más de una vida la de él, casi la mía –Juan y Luisa-, perdí mi amor, perdí el amor y
creo que para siempre… en qué momento dejé que todo pasara, en qué momento se
convirtió en un daño irreparable y era yo siempre luchando incansablemente hasta que llegó el día en que ya no tenía fuerzas… había perdido las ganas y no solo las ganas
sino el sentido de la vida misma.
Como no recordarte, como separarte de mis pensamientos, como
volver a encontrar el sentido del amor, parece ahora imposible… Sólo el dolor
logra mantenerme a flote, a través de el logro mi equilibrio. El dolor se ha
convertido para mí en el polo a tierra pero que hace más pesada mi carga…
después de haber perdido tanto… es un forma de vivir, una nueva forma de
sentir, el dolor vive en mi desde hace más de 4 años y hace que pueda estar en
pié, sin caídas emocionales, me advierte del riesgo del amor, me recuerda que
estoy dañada emocionalmente para siempre, me hace pensar que si sigo así todo
estará muy bien. El dolor se ha vuelto mi máscara, impenetrable para cualquier
sentimentalismo que pueda aparecer.
Es un guayabo moral que no quita el anti ácido, ese extraño peso en el pecho, la garganta cerrada y definitivamente no pasa bocado alguno. Me pregunto insistentemente ¿será que me hallaré?, y no encuentro respuesta, solo miles de ideas y recuerdos en mi cabeza que llegan y se van como relámpagos. Meditabunda y sumergida como me encuentro ahora sigo en mi propósito de hallarme y pienso que locuraaaa...... ver y sentir como es la vida. Intento dormir sin tener éxito doy miles de vueltas en mi cama, mi antigua cama -le echaba de menos- y pienso en no volver a embriagarme para que el guayabo del trago no se mezcle con mi guayabo moral; un fragmento de canción llega mi cabeza "tengo ganas de ser aire y me respires para siempre" pues no tengo nada que perder..... pero resulta que si, que si tengo que perder, ya lo he vivido antes.
No quiero verle más y no se como decírselo, vaya ahora que lo pienso mi guayabo moral empieza a tener frutos y creo que mi locura empieza a notarse, intente ocultarla por años, pero ella por ratos de apodera de mi, y anoche fue una de esas noches que pasan cada cien años jajajajaja.... ¡Que escena!, digna de una adolescente.... sí simplemente enloquecí y deje de hallarme en mi rompecabezas de tragos. Siento que mi cabeza da vueltas y cada fragmento de recuerdo llega a mi, los shots aun están en mi sistema y el "drink to that" ya no es tan divertido.