Como muchas historias de la vida, siempre hay algo profundo que las define y esta es una de esas, más no un cliché.
Los encuentros con mis amigas de años siempre han sido excelentes, contarnos todo lo que ha pasado en nuestras vidas del tiempo en el que no nos hemos visto, tomar unas copas y reflexionar sobre la existencia de cada una frente a la vida. Particularmente nuestro ultimo encuentro fué un suceso revelador que nos llevo a una especie de sanación interna, un poder interno salió en palabras y lagrimas que nos unieron en una solo idea... Atrapar al pez dorado... o al menos así lo llamó Lulú.
Las mujeres que hemos sido llamadas por miles de años el sexo débil, nos hemos levantado para vivir la vida como la hemos querido, pero notamos que aún despues de tantos años de la liberación femenina seguimos siendo criadas en los mismos estereotipos machistas que predominan en nuestra sociedad, aunque esto realmente no es nada nuevo. Muchas mujeres han escrito infinidad de letras acerca de nuestro género intentando revelarnos contra un yugo machista al que creemos nos ocasiona multiples barreras en nuestro desarrollo como mujer, pero me pregunto donde queda nustro "poder interno", ese poder que nos permite hacer las maravillosas cosas que hemos hecho por cientos de años, resaltandonos en la literatura, las artes, las ciencias entre otras. No se trata de como hemos sido criadas, si no del nivel de conciencia que tenemos sobre ese "poder interno".
Amigas mías quiero compartir este espacio para liberemos esos pensamientos brillantes que tenemos dia a dia, momento a momento.
Nuestra escencia es existir....
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